Es común escuchar frases como:
“Ese músculo está muy tenso, hay que liberarlo.”
“Estíralo para que se suelte.”
Pero científicamente, decir que un estiramiento simplemente “libera” un músculo es una explicación demasiado sencilla.
¿Qué pasa cuando estiramos?
El estiramiento lleva progresivamente al sistema músculo-tendón hacia una mayor longitud y puede mejorar el rango de movimiento.
Human Kinetics, en Stretching Anatomy, describe el estiramiento como una herramienta para mejorar la movilidad, facilitar el movimiento y aumentar el rango disponible.
Esto no significa necesariamente que exista un músculo “atrapado” que deba ser liberado.
La mejora puede estar relacionada con diferentes adaptaciones, entre ellas una mayor tolerancia a determinadas posiciones y cambios producidos por la exposición repetida al estiramiento.
Sentir rigidez no significa estar “acortado”
Sentir un músculo tenso es una percepción.
Puede aparecer por fatiga, entrenamiento intenso, poca variabilidad de movimiento o simplemente por haber sometido al cuerpo a estímulos a los que no está acostumbrado.
Incluso Stretch to Win plantea que no siempre debemos trabajar directamente donde sentimos la tensión; una limitación percibida en una zona puede estar relacionada con otras estructuras o movimientos.
Por eso, sentir los isquiotibiales “duros” no significa automáticamente que necesitemos estirarlos más.
Entonces, ¿estirar sirve?
Sí.
El estiramiento puede ser útil para:
- mejorar el rango de movimiento,
- desarrollar flexibilidad,
- preparar posiciones específicas,
- complementar el entrenamiento,
- y mejorar nuestra capacidad para movernos dentro de ciertos rangos.
Human Kinetics señala claramente que el stretching puede aumentar el rango de movimiento, aunque sus efectos sobre aspectos como recuperación o prevención de lesiones dependen mucho más del contexto.
Más movilidad no siempre significa mejor rendimiento
No necesitamos alcanzar el máximo rango posible en todas las articulaciones.
Necesitamos el rango que permita realizar correctamente nuestras actividades y deporte.
Además, debemos ser capaces de controlar y producir fuerza dentro de ese rango.
Por eso, una buena preparación física no busca simplemente que el atleta sea “más flexible”.
Busca que pueda moverse, controlar ese movimiento y producir fuerza donde realmente lo necesita.
Textos de Human Kinetics como Full-Body Flexibility combinan precisamente flexibilidad, fuerza y control del rango de movimiento en lugar de tratarlos como capacidades completamente independientes.
¿Y el foam roller o masaje?
Pueden generar sensación de alivio y mejorar temporalmente la movilidad.
Pero sentirnos mejor después de una técnica no significa necesariamente que hayamos “despegado fascia”, “roto adherencias” o “liberado” físicamente un músculo.
La sensación de cambio y el mecanismo que la produce no son necesariamente lo mismo.
Entonces, ¿qué deberíamos preguntarnos?
En lugar de:
“¿Qué músculo tengo que liberar?”
Podemos preguntarnos:
“¿Por qué siento esta limitación y qué necesita realmente mi cuerpo?”
Tal vez necesitemos movilidad.
Tal vez fuerza.
Tal vez mejorar nuestra recuperación.
O simplemente necesitamos exponernos progresivamente a ese rango de movimiento.
CONCLUSIÓN
Estirar funciona, pero no porque mágicamente “libere” un músculo.
Puede mejorar la movilidad, aumentar nuestro rango de movimiento y complementar el entrenamiento cuando se utiliza correctamente. Human Kinetics incluso dedica programas específicos de stretching a diferentes actividades y deportes.
La clave está en entender por qué estamos utilizando esa herramienta y qué queremos conseguir con ella.
Entrena con propósito, rinde con excelencia.
ALPHA PERFORMANCE
by Coach Vinalay
REFERENCIAS
Nelson, A. G., Kokkonen, J., & Farney, T. M. Stretching Anatomy. Human Kinetics.
Frederick, A. & Frederick, C. Stretch to Win. Human Kinetics.
Blahnik, J. Full-Body Flexibility. Human Kinetics.
